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Temás de interés para el consumidor >> Ventas fuera de comercio (Hoteles, a domicilio...)

 

Concepto

Se consideran ventas o contratos celebrados fuera de los establecimientos mercantiles los que se realizan entre un empresario y un consumidor en uno de los siguientes lugares:

  • Fuera del establecimiento mercantil del empresario (por ejemplo, en una reunión en un hotel).

     
  • En la vivienda o en el puesto de trabajo del consumidor (si es el cliente el que solicita la visita expresamente, no se considera venta fuera de comercio).

     
  • En un medio de transporte público.

Por otro lado, este capítulo sobre ventas fuera de comercio tampoco afecta a:

  • Productos de precio inferior a 48,08 euros.

     
  • Contratos celebrados a distancia (por ejemplo, compras por internet ).

     
  • Inmuebles.

     
  • Seguros.

     
  • Valores mobiliarios (letras del tesoro, acciones, etc.).

     
  • Documentos notariales.

     
  • Alimentos, bebidas y otros bienes consumibles de uso corriente en el hogar (suministrados por proveedores que realicen desplazamientos frecuentes y regulares con ese fin).

     
  • Aquellos contratos en los que se den al mismo tiempo estas tres circunstancias:

    • Cuando el consumidor haya consultado un catálogo sin la presencia del empresario o prestador del servicio.

       
    • Que se prevea una continuidad de la relación entre la empresa y el consumidor con relación a la operación que se va a realizar y otras posteriores.

       
    • Que el catálogo y el contrato mencionen con claridad el derecho del consumidor a poner fin al acuerdo o a devolver la mercancía durante un plazo mínimo de siete días que, en el caso de devolución, empezará a contarse a partir del día que se reciba la mercancía.

Información y publicidad

La publicidad de los productos que se vendan fuera de los comercios incluirá, al menos, la siguiente información :

  • Identificación y domicilio de la empresa.

     
  • Datos esenciales del producto, que permitan su identificación inequívoca en el mercado.

     
  • Precio, forma y condiciones de pago, así como gastos y plazo de envío.

Contrato y derecho de desestimiento

Contrato

Tanto la oferta como el contrato deben hacerse por escrito y por duplicado. En ellos, ha de figurar la fecha y, además, tiene que existir un espacio para la firma del consumidor. También deberá aparecer una explicación suficientemente clara del derecho de desistimiento del contrato que puede ejercer el consumidor, indicando las condiciones y consecuencias de su ejercicio. Una vez firmado el contrato, el vendedor tiene que entregar al consumidor uno de los ejemplares y el documento de desistimiento

Si el contrato firmado no respeta estas condiciones o no cumple con los requisitos del posible desistimiento, el consumidor puede pedir que se anule. En caso de conflicto, sería siempre el empresario el que debería probar que sí ha cumplido con estas obligaciones.

Derecho de desistimiento

El derecho de desistimiento es la facultad que tiene el consumidor de anular un contrato. Se debe notificar al empresario en el plazo establecido, sin necesidad de justificación y sin penalización.

El contrato debe incluir un formulario de desistimiento que tiene que indicar el nombre y la dirección de la persona a quien debe enviarse, así como los datos sobre identificación del contrato y de las partes contratantes.

El consumidor dispone de un plazo de siete días para ejercer el derecho de desistimiento, desde que recibe el producto o desde que firma el contrato de prestación de servicios. Si bien la revocación puede hacerse de cualquier forma (siempre que se acredite su envío, por ejemplo a través de telegrama o burofax), se aconseja el uso del documento de desistimiento que tiene que venir junto al contrato. Esta renuncia no debe suponer ningún gasto para el consumidor, quien, además, tiene derecho al reembolso de los gastos que haya realizado para obtener el producto.

Si el empresario no cumple con el deber de información y documentación sobre el derecho de desistimiento, el plazo para desistir será entonces de tres meses, a contar desde la fecha en que se entregó el producto o, si se trata de una prestación de servicios, desde el día que se celebró el contrato. Si el consumidor recibe la información y la documentación a lo largo de esos tres meses, el plazo de los siete días empezará a contar desde ese momento.

Desistimiento de un contrato vinculado a financiación

Si se desiste de un contrato para el que se ha solicitado financiación mediante un crédito (ya sea concedido por el mismo empresario o por un tercero de acuerdo con éste), el desistimiento del contrato también implica la cancelación del crédito sin ninguna penalización.

Ventas a distancia

Son ventas a distancia las que se celebran sin la presencia física simultánea del comprador y el vendedor, siempre que la oferta y la aceptación se realicen de forma exclusiva a través de cualquier tipo de comunicación a distancia y de un sistema de contratación a distancia organizado por el vendedor. Los medios más habituales para llevar a cabo este tipo de ventas son: la venta por catálogo, los contratos celebrados por teléfono, radio, televisión (tele-tienda) y anuncios en prensa, etc.

Estos contratos se desarrollan en tres fases. El consumidor:

  1. Recibe una oferta de un producto o servicio.

     
  2. Efectúa el pedido.

     
  3. Recibe el producto.

Las empresas de ventas a distancia que practiquen este tipo de comercio en territorio español deben estar inscritas en un registro especial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

No se aplican las normas de la venta a distancia en estos casos:

  • Si la venta se realiza mediante distribuidores automáticos o a través de locales comerciales automatizados.

     
  • Si se realiza a través de subasta, salvo si se efectúa por vía electrónica.

     
  • Si se trata de contratos de suministro de alimentos, bebidas u otros bienes del hogar de consumo corriente suministrados en el domicilio del consumidor, por distribuidores que realicen visitas frecuentes y regulares.
     

Se prohíbe enviar productos no pedidos por el consumidor cuando incluyan una petición de pago. Si, aun así, se le enviaran, el consumidor no estará obligado a devolverlos ni a pagarlos. En el caso de que decidiera devolverlos y tuvieran algún daño, tampoco estará obligado a indemnizar por esos defectos sufridos en el producto. Esta regla no se aplicará cuando sea evidente que el envío se debía a un error.

Cualquier oferta de venta a distancia deberá incluir la siguiente información:

  • Identidad y dirección del proveedor.

     
  • Características especiales del producto.

     
  • Precio y, en su caso, gastos de transporte, debidamente separados.

     
  • Forma de pago y modalidades de entrega o de ejecución.

     
  • Plazo de validez de la oferta.

     
  • Existencia de un derecho de desistimiento.

     
  • Duración mínima del contrato, si procede, cuando se trate de contratos de suministro de productos o servicios que se extiendan a lo largo del tiempo.

En las comunicaciones telefónicas, es necesario concretar, al principio de la llamada al comprador, los siguientes datos:

  • Identidad del vendedor.

     
  • Que la llamada tiene una finalidad comercial.

Junto con el producto, el comprador deberá recibir, en la lengua utilizada en la propuesta de contratación, información escrita con los siguientes datos y documentos:

  • la dirección del establecimiento del vendedor donde el comprador pueda presentar sus reclamaciones,
  • el documento de desistimiento o revocación, junto con sus condiciones y modalidades,
  • información relativa a los servicios postventa y a las garantías comerciales,
  • en caso de celebración de un contrato de duración indeterminada o de duración superior a un año, las condiciones de rescisión del contrato.

Salvo otro tipo de acuerdo, el plazo de entrega será de 30 días desde que el comprador solicite el pedido. En caso de que el producto solicitado no esté disponible, se ha de avisar al comprador para que pueda pedir la devolución del importe pagado, que se tendrá que efectuar en un plazo máximo de 30 días. Si no se cumple esta obligación, el comprador puede reclamar el doble de la suma que se le debe.

El consumidor disfruta de un derecho de desistimiento, de acuerdo con el cual puede devolver el producto comprado y recuperar el dinero pagado dentro de los siete días hábiles desde que lo recibe. Para ello podrá utilizarse el documento que tiene que facilitar el vendedor, o cualquier otro medio de comunicación que acredite su envío. El consumidor sólo estará obligado a pagar el coste del envío de la devolución. No se puede aplicar el derecho de desistimiento a las compras de productos cuyo precio pueda variar sustancialmente en el mercado; las que se hayan efectuado de acuerdo a las especificaciones del comprador; las de artículos que debido a su naturaleza no puedan ser devueltos o se deterioren o caduquen con rapidez; y las de grabaciones sonoras, audiovisuales y prensa o revistas.

Venta automática

Se considera venta automática la que se realiza mediante máquinas donde el consumidor, previo pago de su importe y accionando un mecanismo, puede adquirir productos o servicios. No se podrán comercializar en estas máquinas productos alimenticios que no estén debidamente envasados y etiquetados.

Todas las máquinas de venta deberán informar de los siguientes aspectos:

  • Si devuelven cambio

     
  • Tipo de moneda fraccionaria con la que funcionan

     
  • Producto que suministran

     
  • Precio del producto o servicio,

     
  • Instrucciones para la obtención del producto deseado

     
  • Datos de homologación de la máquina

     
  • Dirección y teléfono donde se atenderán las reclamaciones.
     

En caso de que las máquinas de venta estén instaladas en un local destinado a una empresa o actividad privada, los titulares de la máquina y los de la empresa responderán solidariamente del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la venta automática.

En cualquier caso, todas las máquinas de venta deberán permitir la recuperación automática del importe introducido en el caso de no facilitarse el artículo solicitado.

Venta ambulante

Se considera venta ambulante la realizada fuera de un establecimiento comercial permanente, en lugares debidamente autorizados y para la que se utilizan habitualmente instalaciones desmontables o transportables, incluyendo camiones tienda

Existen varias modalidades de venta ambulante:

  • Los mercadillos municipales que se organizan de manera periódica u ocasional en puestos o instalaciones desmontables, móviles o semimóviles.

     
  • Los puestos que se montan, excepcional y puntualmente, en recintos o espacios reservados para la celebración de fiestas populares.

     
  • Los puestos de carácter ocasional autorizados únicamente durante la temporada propia del producto comercializado.

     
  • La venta ambulante en vehículos con carácter itinerante que se autoricen justificadamente por los ayuntamientos.
     

Existe un Registro de Vendedores Ambulantes, donde todos los comerciantes que se dediquen a esta actividad deben estar inscritos.

Los vendedores ambulantes tienen que tener expuesta, de forma fácilmente visible para el público, la autorización donde consten sus datos personales y su dirección para poder efectuar reclamaciones.

El ayuntamiento determinará el día de celebración del mercadillo y el horario de venta al público y expondrá esta información públicamente en un lugar visible del edificio del consistorio y en los alrededores de la zona autorizada para la colocación de los puestos. Además, cada ayuntamiento determinará los artículos cuya venta esté permitida en los mercadillos que se celebran en su término municipal.

En los puestos no se podrán vender productos que, por sus características y a juicio de las autoridades competentes, conlleven riesgo sanitario. De este modo, suelen quedar excluidas:

  • Carnes, aves y caza frescas, refrigeradas y congeladas.

     
  • Pescados y mariscos frescos, refrigerados y congelados.

     
  • Leche certificada y leche pasteurizada.

     
  • Quesos frescos, requesón, nata, mantequilla, yogur y otros productos lácteos frescos.

     
  • Pastelería y bollería rellena o guarnecida.

     
  • Pastas alimenticias frescas y rellenas.

     
  • Anchoas, ahumados y otras semiconservas.

     
  • Cualquier otro producto que, a juicio de las autoridades competentes, comporte riesgo sanitario.
     

Sólo se autorizará la venta de estos productos si están debidamente envasados y se dispone de las adecuadas instalaciones frigoríficas.

Los derechos de los consumidores son exactamente los mismos que cuando se compra en un establecimiento fijo. Entre otros aspectos, la lista de precios tiene que estar en un lugar visible y se puede exigir factura, devolver el producto en un plazo determinado de tiempo si es defectuoso y, en caso de tener un problema, solicitar la hoja de reclamaciones.

Venta en pública subasta

Se considera venta en pública subasta aquélla en la que se vende un bien a quien, mediante el sistema de pujas y dentro del plazo concedido al efecto, ofrezca el precio más alto por encima de un mínimo, que puede ser fijado inicialmente o mediante ofertas descendentes realizadas en el curso del propio acto.

El encargo de subasta deberá documentarse en un escrito en el que se identificarán las partes, el objeto y condiciones de la venta, así como la retribución de la empresa subastadora.

Únicamente podrá exigirse la constitución de fianza a las personas que van a participar en la puja cuando expresamente se haya establecido esta condición en los anuncios de la subasta. En ningún caso, el importe de la fianza podrá ser superior al 5% del precio de salida del bien que se va a subastar.

La oferta de venta en subasta deberá contener una descripción veraz de los objetos que salen a la venta. La empresa subastadora responderá solidariamente con el titular del bien subastado por los vicios o defectos ocultos del producto vendido, cuando hubiese incumplido las obligaciones de información respecto de la oferta de venta en subasta.

 

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